martes, 29 de octubre de 2013

Proyecto de Octubre - Un día de trabajo

¡Estimados! 
Les traigo un nuevo proyecto de Adictos a la Escritura del mes de octubre, creí que no alcanzaría ya que no he podido ponerme al día con todo aún, pero ya ven que si pude =). 
El tema de este mes era un escrito de terror, confieso que muy terrorífico no me quedó, pero no quería quedar fuera ya que con este relato se cumple un año desde que soy miembro del grupo (se cumplió en septiembre en realidad =P). 

Cariños!!
Catapzia

Un día de trabajo

08:50 

Que extraño, desde que comencé a trabajar aquí, la Coté no había llegado nunca después de las 8.30 a la oficina, ya van a ser las 9 y aún no se aparece, la voy a llamar para ver qué le pasó. 



09:50


Recién se dignó a aparecer esta mujer, pero se ve extraña, está muy pálida y no para de tomar agua, cuando llegó no dijo ni pio, se sentó en su escritorio y comenzó a revisar la cartera algo alterada, la miré por sobre el computador pero ni me infló. Seguramente se le quedó algo en la casa. 


10: 50

Esta mujer se para y se sienta cada dos segundos, me está poniendo nerviosa, no para de moverse y tocarse la frente ¿estará enferma?, le pregunté que tenía y me miró como si yo fuera un marciano. 

11:.50 

Traté de tocarle la frente para para ver si estaba con fiebre y se puso como loca, los ojos me miraban con terror. Jorge se acercó a nosotras y le comenté lo que pasaba, él también trató de ver que tenía, pero cuando su mano estaba a escasos centímetros de su frente ella gritó como histérica y se acercó a su escritorio. Jorge la agarró e intentó tranquilizarla…

12:.50

Sigo llamando a la ambulancia, comencé a llamarlos cuando la Coté tomó el corta cartón y se pegó a la esquina. No habría sido tan terrible de no ser porque Jorge ahora también está igual que ella, se subió a la mesa con una silla y comenzó a gritarnos que lo dejáramos en paz, que no lo tocáramos, que sí avanzábamos un paso más nos mataría a todos, cuando arrojó la silla destruyendo la mampara se desató el caos…

13:50

¡Todos se volvieron locos!, de la oficina de al lado vinieron a ver que era todo el alboroto, cuando se dieron cuenta de lo que estaba pasando se quedaron mudos, la mitad de la oficina miraba como el resto intentaba calmar y controlar Jorge y Coté mientras yo seguía llamando a la ambulancia y la policía. 

Cuando finalmente me contestaron en la estación, me dijeron que tuviera paciencia, que sólo nos preocupáramos de aislar a los afectados como ellos lo hacían con los suyos. 

Ahí fue cuando entendí… 

Grité ¡No los toquen! Y corrí a encerrarme al baño. 

14:50

Llevo una hora encerrada aquí, tengo miedo de salir, la última escena que recuerdo no la olvidaré jamás. Coté y Jorge se quedaron viendo de frente y ella al verlo lanzar otra silla se abalanzó sobre él con el corta cartón y le rebanó la garganta, él cayó inmediatamente al suelo formando una poza de sangre a su alrededor, mientras la Coté nos miraba a todos con el cuchillo asesino en la mano, como si eligiera su siguiente víctima. 

15:50

Sólo escucho gritos y vidrios quebrarse… intento llamar a mi madre pero sólo escucho un zumbido del otro lado de la línea. 

16:50 

Están golpeando la puerta del baño, sé que no debo abrir, sé que probablemente yo sea la única que queda cuerda dentro de la oficina, sé que no debería estar acercándome a la puerta…

17:50 

Ya no puedo correr más. 

La puerta se abrió sin que yo la tocara y lo primero que vi fue el cuerpo inerte de Mariela caer a mis pies. Antes de que alguien más entrara al baño salté sobre lo que quedaba de ella y arranqué de la dantesca escena que se desataba en lo que una vez fue un lugar tranquilo de trabajo. 

Cuando estoy llegando a la puerta José me intercepta con el extinguidor en alto, exigiéndome que no me acerque, que no lo toque, que no quiere terminar como el resto de nosotros, desquiciados. Yo lo miro y le digo que si me deja pasar y él no me toca, yo no lo haré. Me queda mirando con duda, pero antes de que me conteste ya me encuentro corriendo escaleras abajo, esquivando gente como puedo, me saco los zapatos para poder correr. 

Al llegar a la puerta no lo puedo creer…

18:50 

Nunca creí que ser ágil fuera lo mejor que me podría pasar en la vida. 

Apenas salí del edificio me di cuenta que lo que ocurría en mi oficina no era más que una pequeña representación de lo que estaba pasando fuera. En todas partes podía ver gente huyendo, todos arrancaban de todos evitando el contacto humano, no podía distinguir quien estaba sano y quien no, la mirada de terror se repartía en todos los rostros por igual. 

Un grueso árbol me salvó la vida, apenas lo vi no dudé en trepar a lo más alto, a esperar a que esta locura se termine. 

19:50 

Con la noche sobre la cuidad parece que todo se está calmando, las sirenas han comenzado a sonar y los gritos han cesado. 

Dos hombres me observan a los pies del árbol, no parecen asustados de verme, lo que me hace pensar que no se encuentran infectados…



20:00 

- Eso es linda, nosotros estamos bien, no hemos tocado a nadie- le dice el primer hombre suavemente mientras ella baja del árbol. 

- ¿Qué escenario crees que fue hoy? – pregunta el segundo mientras la ayuda a dar el salto final. 

- No lo sé, seguramente fue otro día de trabajo- ambos se posicionan a los lados de ella y la escoltan de regreso- vamos Cotecita, mañana todos estarán bien.


26 comentarios:

  1. Está muy pulida la narración, no hay un punto ni una coma ni nada fuera de lugar, y está dinámica también. Disfruté la lectura, ni digamos el final.

    Saludos!

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  2. muy bueno. Esa narración bien marcada por los distintos horarios de un día de trabajo fue una eleccion acertada para este relato. Me encantó

    un abrazo

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  3. Bien, pero me desconcierta el final. ¿Demasiado precipitado, quizá?

    Besos.

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    1. Gracias Daniel,
      Sobre el final, mi intención era que se notara la esquizofrenia, pero quizá si le pongo cursiva se note mejor.
      Cariños

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  4. Me quedé así con el final O.O

    ¡Muy bueno!

    besito

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  5. Creo que al final falta algún dato más. Yo interpreto que Linda tiene un desequilibrio mental y toda la historia es fruto de su imaginación. Los dos hombres son enfermeros del manicomio.
    Me gustó.
    ibso
    P.D.: creo que se te cambió un nombre al final, en la última frase ¿Cotesita no debería ser Linda?

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    1. Gracias Ibso! =),
      La protagonista es Coté, "Linda" es sólo una forma de referirse a ella, pero la protagonista siempre fue Coté, sólo que ella estaba completamente loca, y sí, los dos hombres son los enfermeros.
      Cariños!
      Catapzia

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  6. Hola!!

    Pues yo sí encontré que faltaron varias comas y puntos, sobre todo acá:

    "Recién se dignó a aparecer esta mujer, pero se ve extraña, está muy pálida y no para de tomar agua, cuando llegó no dijo ni pio, se sentó en su escritorio y comenzó a revisar la cartera algo alterada, la miré por sobre el computador pero ni me infló. Seguramente se le quedó algo en la casa."

    Me gustó el final, cómo la situación se da vuelta. Te daría un consejo: todo el relato parece narrado a modo de diario. Se me ocurre que hacia el final, cuando cambias de persona e intervienen otros personajes, no pongas la hora, sino una separación, precisamente porque cambia la perspectiva, ya no es la primera persona quien narra.
    No sé si es un regionalismo lo de "arrancar", si lo es entonces está bien, siempre y cuando lo siga usando la primera persona, como haces también al decir "al Jorge y la Coté", que obviamente, en una narración formal, no es correcto.
    Está muy bien tu relato. El mío creo que tampoco da miedo, jajaja. Pero al menos el tema que tocas sí lo da (la locura).

    Saludos!!

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    1. Gracias Maga =)
      Ya traté de corregir algunas de las fallas, gracias por indicarlas ;)
      "arrancar" es un regionalismo, aunque acabo de darme cuenta de que no se usa en otras partes, es equivalente de "huir"
      Cariños!
      Catapzia

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    2. De nada, para eso estamos :-)
      Sabes que por acá lo usan algunas personas que no son muy bien habladas, a los que llamamos "villeros" (aunque sea un término más bien argentino). También les decimos "plancha" a esas personas, son gente inculta que tampoco tiene ganas de salir adelante, vagos y ese tipo de cosas. Así que el "arrancá de acá", como ellos dicen, es un modo vulgar de hablar por estos lados.
      Saludos!!

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  7. Me ha encantado... El final me desconcerto un poco pero en general esta buenisimo. Me parece original.

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  8. Me ha gustado mucho, una narración original y muy bien llevada!!

    Saludos!!

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    1. Muchas gracias Raquel,
      Tuve varios problemas mientras los escribía y hasta el final no estuve segura de hacerlo hora a hora.
      Cariños!

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  9. Me gusto mucho tu relato y la idea, fué entretenid a decir verdad, si me quedé un poco "patinando" con el final, no puedo decir nada más que ya te hayan dicho, a lo mejor que lo de"arrancar" también me hacía detenerme en la lectura, pero como dice Maga si es regionalismo supongo que está bien.
    Gracias por tu participación :)

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    1. Gracias por comentar Lunella,
      Tendré en cuenta para próximos relatos el revisar dos veces por palabras que quizá sean propias de Chile, ya me ha pasado en otras ocasiones.
      Cariños!

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  11. Aunque el final me ha desconcertado, creo que la situación la has plasmado estupendamente. Recrear un ambiente de terror en la vida cotidiana y que, además, conduzca a situaciones de contagio en masas..uf, mucha tela nena. Me ha encantado volver a leerte :)

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    1. Gracias Cloe!!
      Inicialmente quería algo más caótico, pero se dio la locura y finalmente me quede con ese cierre.
      Cariños!
      Catapzia

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  12. Hola!
    Bueno, me gustó tu relato estilo diario y el final inesperado muy bueno ya que da lugar a que el lector ejercite la imaginacion.
    Concuerdo con lo que ya te ha dicho Maga, te dio muy buenas sugerencia.

    Saludos!!

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  13. Me gustó mucho y lo entendí perfecto, felicitaciones, muy entretenido :)

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  14. Catapzia : Me gusta como llevas la trama, que poco a poco va subiendo de intensidad. Es así como se debe contar un relato de terror. El factor sorpresa es otro buen recurso.
    No me extraña que sea tan bueno tu relato, ya que eres una magnífica narradora.
    Cariñosamente: Doña Ku

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  15. Con mucho retraso, pero al fin llegué a tu relato ^^. Me gustó, aunque tuve que leerlo un par de veces para pillarlo.

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